Según la resolución dictada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), todo ciudadano tiene Derecho al Olvido, lo que en la práctica significa que cualquier persona tiene derecho a reclamar a los buscadores (Google en particular por ser el que está en el centro de huracán) que dejen de indexar y eliminen todos aquellos enlaces en sus páginas de resultados que atenten contra alguno de sus derechos fundamentales. La excepción a esta norma la encontramos en los personajes públicos, como por ejemplo los políticos, quienes no pueden realizar ningún tipo de petición de retirada de contenidos por prevalecer en estos casos el derecho a la información.
Para ejercer este derecho, es necesario cumplimentar los respectivos formularios on-line puestos a disposición del usuario por Google, Bing y Yahoo, identificarnos con un nuestro nombre y DNI, especificar el país europeo en el que se aplica la normativa y justificar los motivos por lo que solicitamos la retirada de las direcciones web aportadas.
Hasta la fecha, Google ha recibido unas 120.000 solicitudes y 457.000 peticiones de direcciones URL, de las cuales un 30% ya han sido rechazadas.
Debemos tener en cuenta, que los buscadores no eliminan la información ni el sitio web, sino que solamente dejan de indexar las páginas en las que aparezcan algún dato que pueda atentar contra la privacidad de un usuario y siempre relacionado con una búsqueda con su nombre.
Infografía: Derecho al olvido
Más información sobre el Derecho al Olvido en Conversia.